Historias
HURACÁN: el origen taíno de la palabra que gobi...
Hay una palabra que se dice en Tokio, en Londres, en Lagos y en Miami cuando el cielo se pone serio. La dicen los meteorólogos en la tele, los pilotos...
HURACÁN: el origen taíno de la palabra que gobi...
Hay una palabra que se dice en Tokio, en Londres, en Lagos y en Miami cuando el cielo se pone serio. La dicen los meteorólogos en la tele, los pilotos...
La Garita del Diablo: el centinela que se esfum...
Si caminas la muralla del Viejo San Juan hacia el Castillo San Cristóbal, vas a llegar a una garita que está sola. Apartada de las demás, colgada sobre las rocas...
La Garita del Diablo: el centinela que se esfum...
Si caminas la muralla del Viejo San Juan hacia el Castillo San Cristóbal, vas a llegar a una garita que está sola. Apartada de las demás, colgada sobre las rocas...
El Mohán no es un monstruo. Es el dueño del río.
Hay una piedra en medio de una quebrada antioqueña. Sobre la piedra, un hombre. Corpulento, peludo, con una melena larga y enredada que le cae hasta la cintura. Está fumando...
El Mohán no es un monstruo. Es el dueño del río.
Hay una piedra en medio de una quebrada antioqueña. Sobre la piedra, un hombre. Corpulento, peludo, con una melena larga y enredada que le cae hasta la cintura. Está fumando...
La silla plástica no es pobre. Es arquitectura ...
La silla plástica no es pobre. Es arquitectura de la esquina. Murió la vecina. Esa noche hay rosario. Y antes de que llegue el cura, antes de que llegue el...
La silla plástica no es pobre. Es arquitectura ...
La silla plástica no es pobre. Es arquitectura de la esquina. Murió la vecina. Esa noche hay rosario. Y antes de que llegue el cura, antes de que llegue el...
Pedro Páramo también habla español del alma.
Pedro Páramo también habla español del alma. "Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo." Así empieza la novela más extraña y más...
Pedro Páramo también habla español del alma.
Pedro Páramo también habla español del alma. "Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo." Así empieza la novela más extraña y más...
La cisterna no es fealdad. Es soberanía.
La cisterna no es fealdad. Es soberanía. Hay un hombre en un techo de Caguas con una manguera en la mano. El cielo está ese color raro, entre gris y...
La cisterna no es fealdad. Es soberanía.
La cisterna no es fealdad. Es soberanía. Hay un hombre en un techo de Caguas con una manguera en la mano. El cielo está ese color raro, entre gris y...